lunes, 26 de enero de 2009

El dilema del prisionero en una economía cautiva


En una economía cautiva de las malas expectativas económicas a corto plazo, en la que se suceden los expedientes de regularización de empleo, deslocalizaciones, despidos o cierres de empresas, nos preguntamos ¿Quién es el culpable?

La respuesta rápida es los bancos y la crisis financiera, pero aunque los bancos probablemente sean los culpables de encender la hoguera, una vez ardiendo el monte me pregunto ¿Deben los bancos dejar el dinero de sus depositantes con estas expectativas?

Al avalar el gobierno los depósitos y comprar deuda de los bancos para que estos tengan liquidez para prestar, el dilema es, ¿a quien dejárselo? Difícil es la respuesta con casi todos los sectores de la economía cociéndose unos a fuego lento y otros ya quemados.

¿Quizás pudiéramos aplicar el dilema del prisionero de la teoría de juegos para resolver este problema?

Este dilema de la teoría de juegos, dice que cada jugador, de modo independiente, trata de aumentar al máximo su propia ventaja sin importarle el resultado del otro jugador, siendo el resultado dominante que cada jugador escoge traicionar al otro, aunque curiosamente ambos jugadores obtendrían un resultado mejor si colaborasen. Desafortunadamente, cada jugador está incentivado individualmente para defraudar al otro, incluso tras prometerle colaborar. La ironía está en que ambos parecen actuar racionalmente, pero el resultado es completamente irracional.

En la situación actual, teniendo en cuenta las expectativas a corto plazo lo lógico es que todas las empresas egoístamente y mirando solo sus previsiones despidan trabajadores, el problema es que en casi todos los sectores el pensamiento es el mismo. Pero, a alguien se le ocurre pensar que cada trabajador que se despide restringe al máximo su consumo. Obviamente no compra ni piso, ni coche, ni se va de vacaciones, etc.

El problema es la visión a corto plazo y las expectativas tan negativas. Si desde los gobiernos se orquestaran medidas para ayudar en el corto plazo a las empresas que mantengan el empleo, y desde todas las patronales se aconsejara mantener el empleo a toda costa como medida para incentivar el consumo, los trabajadores perdieran el miedo a ser despedidos y lo agradezcan consumiendo lo máximo posible y a ser posible producto nacional, quizás la crisis no se agravara.

Pero probablemente esto sea una utopia que difícilmente saldrá de mi blog, y continúen los despidos en lugar de reunirse entre todos, políticos, banqueros, patronal y sindicatos y decidan hacer un cortafuegos firmando un compromiso por el mantenimiento del empleo, aunque sea egoístamente, para evitar no acabar quemados ellos mismos.

El fin de la guerra

Se habla de que estamos ante la peor crisis desde la segunda guerra mundial. Pero recordemos como acabo esta:

­ En el frente de Japón acabo con dos bombas atómicas y la rendición del Emperador que permaneció en el poder con la protección de los EEUU.

­ En lo referente a Mussolini acabo linchado y colgado.

­ Hitler se suicido y su cadáver fue incinerado, especulándose durante décadas sobre su paradero.

­ A Stalin como acabo la guerra en el bando de los vencedores, no se le tuvieron en cuenta los campos de exterminio que monto en Siberia donde masacro millones de personas (alemanes, rusos, chechenios, etc.)

­ Y a los que tiraron dos bombas atómicas en dos ciudades llenas de civiles, como también acabaron en el bando de los vencedores tampoco se les tuvo en cuenta, justificando sus conciencias diciendo que ahorraron vidas al acortar la guerra.

Lo que si fue fundamental para empezar de nuevo es el darse cuenta de que la guerra acabo, poner fecha y hora y depurar responsabilidades.

¿Y como acabaran los responsables de la mayor hecatombe financiera de historia?

Si tenemos en cuenta los diferentes finales que tuvieron los responsables de la II Guerra Mundial pueden ser muchos los finales.

Pero los primero será acotar las responsabilidades ¿Se sabe quienes son? O con la caída de Lehman Brothers y el chorizo de Madof ya se han depurado todas las responsabilidades.

Imaginemos que tras la entrada de los aliados en Berlín, se dejara al partido Nazi y a Hitler en el poder. ¿Qué hubiera pasado? ¿Lo mismo que en Japón?

Imaginemos que tras este desaguisado siguen manejando las riendas de la economía global los mismos que han llevado el sistema a la quiebra. Si a la quiebra, porque eso es lo que le pasa a las empresas que necesitan inyecciones de liquidez y no las reciben. Van a la quiebra, previa suspensión de pagos, o concurso de acreedores, o como le queramos llamar.

Hay un dicho que dice: “Si le debes poco a un banco y no puedes pagarlo tienes un problema con el banco pero si le debes mucho el banco tiene un problema contigo”

Pero que pasa si son los bancos los que deben mucho porque algunos han especulado más de la cuenta, y si son estos por los que pasan la mayor parte de las transacciones, financiando el circulante de las empresas y aún por encima tienen como seguro de vida los depósitos de los ciudadanos. Entonces…. ¿Quién tiene el problema?:

a) Los ciudadanos
b) Los estados
c) Las empresas
d) Los que han especulado

Solo una de las respuestas no es la correcta.

Entonces…. ¿Se depuraran responsabilidades?

Las respuestas pueden ser:

a) Las mismas que cuando se invadió Irak con la escusa de buscar armas de destrucción masiva que al final resultaron ser los zapatos de un periodista.
b) Si se depurara el sistema y se realizara una caza de brujas como la que se hizo en EEUU buscando comunistas.
c) No, los estados y los contribuyentes pagaran la factura del desaguisado y se buscaran un par de cabezas de turco, pudiendo estar los otros responsables tranquilos, manteniendo sus trabajos y sueldos millonarios mientras los pierden miles de trabajadores por todo el mundo.
d) Nadie es consciente de ser el responsable o siendo conscientes diluyen su responsabilidad como en Fuenteovejuna. ¿Quién mato la economía?/ Fuenteovejuna, Señor / ¿Quién es Fuenteovejuna? / Todos a una, Señor.
e) Las mismas que asumió el Emperador de Japón tras las II Guerra Mundial, que como si hubiera estado jugando a la guerra con un me rindo y dejo de ser divino siguió dirigiendo los designios de su pueblo.

En este caso también solo una respuesta es incorrecta.


sábado, 24 de enero de 2009

AstraZéneca ¿Deslocalización o dislocación?

En medicina, una dislocación es la salida de un hueso o articulación de su lugar. Si en empresas rentables separamos a los trabajadores de sus lugares de trabajo, con el fin de incrementar los beneficios, no estamos deslocalizando una empresa estamos dislocando la economía, ya que si no conseguimos detener la espiral de destrucción de empleo que es ya la principal preocupación de los españoles, la crisis se agravara y dentro de poco ya no tendremos que rescatar a los bancos y a la automoción, tendremos que rescatar a los estados.

En el caso de AstraZéneca en su página Web dicen textualmente: “La presencia internacional de AstraZéneca nos impone una responsabilidad global, implantando rígidas pautas de comportamiento en todos los países en los que la compañía está presente. El compromiso de responsabilidad corporativa nos lleva a buscar cada día la forma de devolver a la sociedad la acogida que nos manifiesta en todo el mundo”.

¿Es enviar al paro a 113 trabajadores para obtener más beneficios la manera de devolver a los gallegos la acogida que se les ha dado? ¿Es esto responsabilidad global?

En un contexto en el que el capitalismo esta seriamente tocado, y los estados intervienen día si y día no para rescatar empresas y sectores, ¿debería intervenir el estado en este caso?

Hay muchas maneras de intervenir, imaginemos por ejemplo que desde la administración alguien se pone en contacto con AstraZéneca y les muestra su interés por hacerse con los servicios de sus empleados de Porriño, con el fin de producir genéricos y así reducir la factura de la seguridad social, además de para enviarlos a los países del tercer mundo como ayuda humanitaria.

También se podría mostrar interés por los investigadores y personal especializado, con el fin de desarrollar nuevos medicamentos que podrían hacer competencia a los medicamentos actuales y futuros de AstraZéneca, haciendo hincapié en que la seguridad social procurara recetar y comprar productos fabricados en nuestro país.

Quizás, si vieran que podrían pasar de ocupar el sexto puesto en el ránking de mayores compañías farmacéuticas en España, a reducir drásticamente sus ventas en nuestro país, entonces quizás ya no fuera tan rentable deslocalizar.

Y si insisten en cerrar, que el estado en vez de pagar el paro, invierta un poco más y cree una empresa para fabricar genéricos y que invierta en investigación y desarrollo de nuevos fármacos. Y pasados unos años si se hacen bien las cosas quizás se pueda privatizar con una cláusula que impida su deslocalización.

jueves, 15 de enero de 2009

La crisis del capitalismo global (George Soros)

"...las deficiencias de las ideas y las organizaciones institucionales dominantes sólo se hacen evidentes con el paso del tiempo…..me ha animado a buscar los fallos en todas las situaciones y, cuando los he encontrado, a aprovechar la idea. En mis tratos financieros, el descubrimiento del error ha representado a menudo una oportunidad para obtener cualesquiera beneficios que hubiera obtenido a partir de mi idea inicial equivocada"

"Estamos en una economía global que no tiene sistemas de control globales; en consecuencia, esa economía global está fuera de control y dirigida por una especie de ideología denominada fundamentalismo de mercado; esta ideología consiste en la creencia de que la búsqueda por parte de todos de sus fines individuales lleva a los mercados a un estado de equilibrio. Punto."

"Como actor del mercado, intento maximizar mis beneficios. Como ciudadano, me preocupan los valores sociales: la paz, la justicia, la libertad, o lo que sea. No puedo dar expresión a estos valores como actor del mercado. Supongamos que las reglas que rigen los mercados financieros deban cambiarse. No puedo cambiarlas unilateralmente. Si me impongo las reglas a mí mismo pero no a los demás, afectarían a mi propia actuación en el mercado pero no afectarían a lo que sucede en los mercados porque ningún actor por sí solo se supone capaz de influir en el resultado"…

"..es fascinante pensar en cómo mi actual personalidad “carismática” está relacionada con los mercados financieros y con mi yo anterior como gestor de fondos. Me cualifica para hacer tratos e incluso para manipular los mercados… mis palabras pueden mover mercados… al mismo tiempo he perdido la capacidad para actuar dentro de los límites del mercado como solía hacer."