Abraham Lincoln (Presidente de EE.UU.)

Recientemente pude ver en uno de estos muchos programas de televisión que ahora abundan sobre la crisis, como un antiguo empresario, ahora reconvertido a profesor de baile, nos contaba como se puede comer con un reducido presupuesto.
Ignoro donde desayunara este ciudadano, y si en lo relativo al desayuno encontrara algún sitio barato como el congreso donde tomar un café a 80 céntimos, aunque supongo que quizás ya haya subido de precio.
Pero lo que más me llama la atención de esta crisis es que parece que todos nuestros problemas se hablan delante de una cámara de televisión, a ser posible con un buen desayuno delante, o mejor aun con una comida o una cena.
Ignoro también quien pagara las comidas y los desayunos, al igual que ignoro si todas estas personas que alimentan sus egos en foros de economía y cadenas de televisión, alimentan sus carteras cada vez que hacen declaraciones delante de una taza de café. Aunque quiero pensar que no obtienen mayor lucro que la invitación a un desayuno o comida, egos aparte.
Imaginemos por un momento que el ciudadano que escribe estas líneas un buen día da con una fórmula que le hace saltar a la fama, entonces le llaman a foros, debates y le invitan a café con pastas, rodeado de gente que le aplaude por hablar de la crisis. Quizás fuera licito que dada mi ausencia de responsabilidades políticas y económicas acudiera a todas las citas que me propusieran y me alimentase en ellas, física, emocional y económicamente. Pero se puede decir lo mismo de las personas que tienen responsabilidades políticas, económicas y sociales. Personalmente me gustaría que la crisis se disipara poco a poco de los medios de comunicación, ya que aunque la crisis esta ahí, cada vez que tenemos a alguno de nuestros políticos, agentes sociales o dirigentes económicos delante de algún medio de comunicación de masas, unos cuantos trabajadores pierden sus trabajos, y si es a la hora del desayuno otros están haciendo cola a las puertas den INEM.
Sería deseable por tanto que aunque nuestros dirigentes nos informaran puntualmente de la marcha de la crisis, tampoco hace falta que estén todos los días de desayunos, comiditas y cenas, en diferentes foros o programas de televisión, se reúnan más a puerta cerrada, lleguen a más acuerdos, y que cuando abran las puertas donde se reúnen sin cámaras, no sea para echarse los trastos a la cabeza y buscar siempre la paja en el ojo ajeno, ya que todos se encuentra metidos en el pajar, sino que sea para informarnos de medidas concretas y a ser posible consensuadas, que nos ayuden a salir de la lamentable situación que vivimos.
Y recuerden que somos los ciudadanos quienes con nuestros impuestos sufragamos sus salarios y dietas (en algunos casos fraudulentas), así como probablemente el tiempo que pierden en insultarse, menospreciarse y en acudir a foros, desayunos y otros menesteres que en nada o poco ayudan a solventar la difícil situación en que nos encontramos.
Ignoro donde desayunara este ciudadano, y si en lo relativo al desayuno encontrara algún sitio barato como el congreso donde tomar un café a 80 céntimos, aunque supongo que quizás ya haya subido de precio.
Pero lo que más me llama la atención de esta crisis es que parece que todos nuestros problemas se hablan delante de una cámara de televisión, a ser posible con un buen desayuno delante, o mejor aun con una comida o una cena.
Ignoro también quien pagara las comidas y los desayunos, al igual que ignoro si todas estas personas que alimentan sus egos en foros de economía y cadenas de televisión, alimentan sus carteras cada vez que hacen declaraciones delante de una taza de café. Aunque quiero pensar que no obtienen mayor lucro que la invitación a un desayuno o comida, egos aparte.
Imaginemos por un momento que el ciudadano que escribe estas líneas un buen día da con una fórmula que le hace saltar a la fama, entonces le llaman a foros, debates y le invitan a café con pastas, rodeado de gente que le aplaude por hablar de la crisis. Quizás fuera licito que dada mi ausencia de responsabilidades políticas y económicas acudiera a todas las citas que me propusieran y me alimentase en ellas, física, emocional y económicamente. Pero se puede decir lo mismo de las personas que tienen responsabilidades políticas, económicas y sociales. Personalmente me gustaría que la crisis se disipara poco a poco de los medios de comunicación, ya que aunque la crisis esta ahí, cada vez que tenemos a alguno de nuestros políticos, agentes sociales o dirigentes económicos delante de algún medio de comunicación de masas, unos cuantos trabajadores pierden sus trabajos, y si es a la hora del desayuno otros están haciendo cola a las puertas den INEM.
Sería deseable por tanto que aunque nuestros dirigentes nos informaran puntualmente de la marcha de la crisis, tampoco hace falta que estén todos los días de desayunos, comiditas y cenas, en diferentes foros o programas de televisión, se reúnan más a puerta cerrada, lleguen a más acuerdos, y que cuando abran las puertas donde se reúnen sin cámaras, no sea para echarse los trastos a la cabeza y buscar siempre la paja en el ojo ajeno, ya que todos se encuentra metidos en el pajar, sino que sea para informarnos de medidas concretas y a ser posible consensuadas, que nos ayuden a salir de la lamentable situación que vivimos.
Y recuerden que somos los ciudadanos quienes con nuestros impuestos sufragamos sus salarios y dietas (en algunos casos fraudulentas), así como probablemente el tiempo que pierden en insultarse, menospreciarse y en acudir a foros, desayunos y otros menesteres que en nada o poco ayudan a solventar la difícil situación en que nos encontramos.



