viernes, 26 de febrero de 2010

LA CRISIS DEL DESAYUNO

"Hay momentos en la vida de todo politico, en que lo mejor que puede hacer es no despegar los labios."

Abraham Lincoln (Presidente de EE.UU.)



Recientemente pude ver en uno de estos muchos programas de televisión que ahora abundan sobre la crisis, como un antiguo empresario, ahora reconvertido a profesor de baile, nos contaba como se puede comer con un reducido presupuesto.

Ignoro donde desayunara este ciudadano, y si en lo relativo al desayuno encontrara algún sitio barato como el congreso donde tomar un café a 80 céntimos, aunque supongo que quizás ya haya subido de precio.

Pero lo que más me llama la atención de esta crisis es que parece que todos nuestros problemas se hablan delante de una cámara de televisión, a ser posible con un buen desayuno delante, o mejor aun con una comida o una cena.

Ignoro también quien pagara las comidas y los desayunos, al igual que ignoro si todas estas personas que alimentan sus egos en foros de economía y cadenas de televisión, alimentan sus carteras cada vez que hacen declaraciones delante de una taza de café. Aunque quiero pensar que no obtienen mayor lucro que la invitación a un desayuno o comida, egos aparte.

Imaginemos por un momento que el ciudadano que escribe estas líneas un buen día da con una fórmula que le hace saltar a la fama, entonces le llaman a foros, debates y le invitan a café con pastas, rodeado de gente que le aplaude por hablar de la crisis. Quizás fuera licito que dada mi ausencia de responsabilidades políticas y económicas acudiera a todas las citas que me propusieran y me alimentase en ellas, física, emocional y económicamente. Pero se puede decir lo mismo de las personas que tienen responsabilidades políticas, económicas y sociales. Personalmente me gustaría que la crisis se disipara poco a poco de los medios de comunicación, ya que aunque la crisis esta ahí, cada vez que tenemos a alguno de nuestros políticos, agentes sociales o dirigentes económicos delante de algún medio de comunicación de masas, unos cuantos trabajadores pierden sus trabajos, y si es a la hora del desayuno otros están haciendo cola a las puertas den INEM.

Sería deseable por tanto que aunque nuestros dirigentes nos informaran puntualmente de la marcha de la crisis, tampoco hace falta que estén todos los días de desayunos, comiditas y cenas, en diferentes foros o programas de televisión, se reúnan más a puerta cerrada, lleguen a más acuerdos, y que cuando abran las puertas donde se reúnen sin cámaras, no sea para echarse los trastos a la cabeza y buscar siempre la paja en el ojo ajeno, ya que todos se encuentra metidos en el pajar, sino que sea para informarnos de medidas concretas y a ser posible consensuadas, que nos ayuden a salir de la lamentable situación que vivimos.

Y recuerden que somos los ciudadanos quienes con nuestros impuestos sufragamos sus salarios y dietas (en algunos casos fraudulentas), así como probablemente el tiempo que pierden en insultarse, menospreciarse y en acudir a foros, desayunos y otros menesteres que en nada o poco ayudan a solventar la difícil situación en que nos encontramos.

jueves, 18 de febrero de 2010

LOS LEONES DEL CONGRESO MEDIATICO



Las estatuas de los leones que presiden la entrada del congreso de los diputados parecen escenificar lo que acontece dentro de éste, ofreciéndonos un espectáculo circense, más similar a las trifulcas de “un gran hermano”, que al de la institución donde reside el poder soberano del pueblo.

De tal manera nuestro congreso en vez de controlar la acción del gobierno mediante interpelaciones y preguntas, se aprovecha para dar rienda suelta a los instintos felinos de unos políticos que lo único que nos han dejado claro es que su odio personal va más allá de su voluntad para llegar a cualquier tipo de acuerdo.


Lamentablemente, este triste espectáculo lo vemos en directo, y cual partido de futbol esperamos ansiosos el resultado de una contienda que se escenifica en encuestas en diferentes medios de comunicación. Pero si no fuera porque lo que se juega son nuestros trabajos, nuestras pensiones y nuestro futuro, podríamos reírnos de tan bochornoso espectáculo, que sería más digno de una caseta de marionetas que de nuestros diputados.

Y así las reivindicaciones de nuestro rey de arrimar el hombro en la búsqueda de consensos, así como de nuestros empresarios, banqueros y ciudadanos, que pedimos a gritos a nuestros políticos que se pongan de acuerdo para reducir el despilfarro de las diferentes administraciones públicas, flexibilicen y hagan más eficiente nuestro mercado laboral, aseguren nuestras pensiones, mejoren nuestra sanidad, y modernicen y agilicen nuestra justicia caen en saco roto, prevaleciendo la tirria política al sentido común.

Sentido común que me hace intuir que las descalificaciones personales, así como los debates públicos en donde se caldean los ambientes, son difíciles compañeros de viaje de los acuerdos.

Tendremos que esperar por tanto que nuestro incendiado barco económico no sea pasto de las llamas, y rezar para que llueva o para que nuestro dubitativo capitán encuentre un rumbo que nos permita llegar a buen puerto. Asistiremos pues a esta crisis en directo con la esperanza de que el barco en el que viajamos se mantenga a flote, intentando que las llamas no nos envuelvan y calcinen nuestros puestos de trabajo.

“Gobierno, del pueblo, por el pueblo y para el pueblo” Abraham Lincoln

Y dos terceras partes del pueblo piden acuerdo. Así que representen al pueblo.

lunes, 15 de febrero de 2010

UN PACTO DE ESTADO PARA GANAR LA PARTIDA A LA CRISIS


A estas alturas de la crisis, el que piense que tiene su puesto de trabajo asegurado o es que vive en otro país o es que no sabe nada de historia. Y es que con un paro que no cesa y unas arcas públicas exhaustas, el empobrecimiento de la población española puede acabar degenerando en estallidos sociales si la situación continua deteriorándose y prolongándose en el tiempo, algo de lo que ya se nos previno en el Foro de Davos.

Estaríamos ciegos si no miráramos atrás en el tiempo, para recordar como los pueblos son capaces de derribar muros que separan países y bloques económicos, estaríamos mudos si no criticáramos a unos dirigentes políticos y económicos que han mirado para otro lado mientras las burbujas especulativas se hinchaban y que ahora se muestran inoperantes a la hora alcanzar acuerdos que nos permitan capear mejor el temporal, y nuestros dirigentes políticos estarían sordos si no escucharan el clamor popular que busca un consenso y una imagen de unidad frente a una de las mayores amenazazas a la que se enfrenta nuestro país desde hace mucho tiempo.

Es hora de arrimar el hombro, de remar en la misma dirección, y tal como dice el Rey de buscar "grandes acuerdos" que permitan "recuperar juntos, cuanto antes, el crecimiento fuerte y duradero".

Y si los partidos de la oposición echan el ancla, que piensen que quizás ganen las próximas elecciones a capitán de un navío que ahora se encuentra a la deriva, pero que para cuando puedan hacerse con el timón el barco puede tener ya tantas vías de agua que sea ingobernable. Además el PP, que ahora le tocaría apoyar, podría exigir y condicionar su apoyo a algo razonable, justo y que le podría abrir las puertas del gobierno de España y es exigir el mismo apoyo para el partido más votado en las próximas elecciones, ya que a la vista de los sondeos tampoco tiene asegurada la mayoría absoluta a pesar de la caída del PSOE.

Sería más responsable pues pactar entre todos soluciones a unos problemas comunes, llegar a acuerdos y pactar las líneas de nuestra política económica para los próximos 10 años.

Comparto pues la opinión de todos aquellos que buscan consensos, y defiendo que nuestro monarca intensifique contactos encaminados a buscar soluciones a los sufrimientos de un pueblo que desea trabajar y aportar su contribución a que nuestro país siga siendo un gran país.

Y es que en el tute el caballo y el rey de triunfos suman cuarenta y pueden ganar una partida y separados a lo máximo que pueden aspirar es a llevarse una baza.

lunes, 8 de febrero de 2010

EL ORÁCULO ECONÓMICO O EL USO DE GLOBOS SONDA COMO ARMA DE DESTRUCCIÓN MASIVA DE EMPLEO.

votar

Hace 2054 años, el 15 de marzo del 44 a.c. Julio Cesar fue asesinado, su asesinato había sido profetizado por un adivino días antes con la celebre frase "César, guárdate de los idus de marzo", sin embargo Cesar que se había desecho de su guardia de Hispanos no hizo caso de las advertencias e incluso momentos antes de ser asesinado cuando volvió a ver al adivino que había profetizado su muerte se acercó a él y le dijo:

­ "Ya han llegado los idus".

­ "Si, César -respondió el adivino. Pero aún no han terminado.

Desde entonces la frase “guárdate de los idus (días) de marzo" ha adquirido el significado de próximas calamidades, sucediendo una de las peores de nuestra historia el 11 de marzo de 2004.

Curiosidades de la historia el 15 de marzo España se despertó con un cambio político que no predijeron las encuestas, y eso a pesar de que las dotes adivinatorias de nuestro tiempo se han sofisticado, pasándose de ver el futuro en las entrañas de los animales a predecirlo mediante sofisticadas encuestas y estudios, los cuales son capaces de adivinar el porcentaje de caída de nuestro PIB, el número de parados que alcanzaremos, e incluso son capaces de adivinar si los consumidores se encuentran de humor para gastarse los euros (índice de confianza de los consumidores).

Así pues sondeos, estudios y predicciones se multiplican y en ocasiones se repiten desde diferentes organismos e instituciones, uniéndose a éstos las opiniones de muchos médicos económicos, que aunque casi matan a nuestra economía, ahora se afanan en recetar, tocándonos casi a receta por día: unos que hemos comido demasiado y que ahora tenemos que adelgazar, otros que si el ladrillo se nos va ha indigestar, otros que los sueldos se deben bajar y la cintura nos debemos apretar, y otros que Zapatero la economía va a arrasar.

Y así la última predicción económica llego de la mano del comisario europeo Joaquín Almunia (ver vídeo de TVE), un socialista que comparo nuestra economía con la de Grecia, provocando un descalabro bursátil del 5,94%, hecho criticado entre otros por el dirigente Popular Basagoiti que dijo que “las palabras de Almunia han hecho un flaco favor a la economía española”, algo que llama poderosamente la atención cuando su partido se a convertido en un ferrocarril en cuya caldera se quema a Zapatero, al gobierno, a los jueces que investigan casos de corrupción en sus propias filas, a sus propios compañeros de filas, y la confianza de los españoles en la recuperación económica, imposible según ellos mientras el capitán Zapatero dirija la nave española.

Y así bien cargada de combustible, la maquina popular avanza en unos sondeos que cada vez le son más favorables, ayudados por los propios socialistas que están colocando sus gaznates en los raíles por donde pasa la locomotora popular.

Sin embargo, aunque lo deseable sería un pacto de estado entre fuerzas políticas, agentes sociales y banca para salir de la crisis, la oposición quiere ajustar cuentas con los socialistas y hacerles caer tan bajo que tarden tiempo en poder levantar la cabeza, pero el problema es que con los socialistas se arrastra el resto de nuestra deprimida economía.

De tal manera, la falta de definición en una política económica, que empezó a tambalearse cuando se ofrecieron 400 € para incentivar el consumo y el voto, y que ahora se nos quitan en el peor momento, haciéndonos parecer mas pobres al bajarnos una nomina que aún mermará más cuando nos suban el IVA, a llegado ahora a su máximo apogeo cuando se sacan a la palestra las pensiones y se pretende prorrogar la edad de jubilación, cuando por otro lado se habla de prejubilar a los banqueros excedentes de los procesos de restructuración bancaria, utilizando para ello un Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) de 9.000 millones de los cuales 6.750 millones son con cargo a los Presupuestos Generales del Estado que se nutren de nuestros impuestos.

Y así el talante de Zapatero y una forma de gobernar caracterizada por el uso de globos sonda como arma de destrucción masiva de empleo, me hacen recordar otro de los presagios que se citan antes de morir el Cesar, que es el de unas aves, que unos días antes persiguieron un pájaro que llevaba una rama de laurel hasta la curia de Pompeyo, donde le dieron caza y lo despedazaron.

Y aunque no me atrevo a vaticinar si Zapatero acabará despedazado por sus adversarios políticos, lo que si podríamos es destinar una parte importante del nuevo Fondo para el Empleo y la Sostenibilidad Local, en hacer un gran Oráculo español, similar al antiguo Oráculo de Delfos, para que los Dioses que dirigen nuestra economía y designios se sientan más cómodos haciendo nefastas predicciones que minen la escasa confianza de los consumidores, depriman a nuestros empresarios y hagan que las profecías se cumplan. O si no queremos gastar tanto dinero, podemos reconvertir la ciudad de la cultura de Santiago de Compostela en un Oráculo mundial, para que vengan de peregrinación adivinos y agoreros de todo el mundo a opinar sobre nuestra maltrecha economía, y así quizás, al igual que el oráculo de Delfos influyó en gran manera en la colonización de las costas del sur de Italia y de Sicilia, llegando a ser el centro religioso del mundo helénico, quizás podamos reactivar la economía gallega con los beneficios que nos otorgaría tener el oráculo económico del mundo.