domingo, 24 de julio de 2011

EN EL CAMINO DEL CAMBIO

Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar.

Antonio Machado


El camino no ha acabado ayer a las nueve de la noche en Madrid donde los ciudadanos que exigen cambios profundos en nuestra sociedad terminaban de recorrer los últimos kilómetros de un trayecto que algunos comenzaron hace 34 días. Este solo es un paso más y una vez alcanzado el Kilómetro cero de España, empieza el camino de verdad, un camino para recorrer juntos, un camino en el que todos nos debemos involucrar, un camino hacia una nueva sociedad, un camino hacia el cambio.

Por qué no cambiar nuestra sociedad la conducirá hacia la entropía, porque el junco que no se dobla cuando sopla un viento fuerte se rompe, por que es justo una nueva sociedad en la que las oportunidades no sea una mercancía que se reparte en función de afiliaciones varias.

Ayer la tuvimos en Oslo un triste ejemplo de fanatismo que se cobro casi un centenar de vidas y todos horrorizamos condenamos estos hechos, pero y el fundamentalismo financiero que condena a países enteros al colapso económico, cuantas vidas se cobra el capitalismo salvaje, cuanta gente es condenada a muerte por la especulación con los alimentos, cuantas familias son desahuciadas, este es otro tipo de muerte que sin embargo nuestra sociedad acepta.

Y no debemos aceptar ser esclavos de un sistema que nos condena a hipotecar nuestras vidas por tener una casa, que nos hace formarnos como nunca antes se han formado otras generaciones para tener derecho a estar en el paro o a sueldos de 1.000 € y con las pensiones en entredicho. No debemos contentarnos con esto, debemos luchar por una sociedad mejor, debemos y necesitamos un cambio.