miércoles, 10 de marzo de 2010

George Soros y Zygmunt Bauman: La crisis del crédito en pocas palabras.

“Cuando el dinero es gratuito, el prestamista racional seguirá prestando hasta que ya no quede nadie a quien prestar… y después se desarrollaran técnicas para trasladar el riesgo crediticio a los inversores, ávidos de rendimiento”.
 George Soros

"Una vez los deudores están sin una gota de sangre, aquel que los invitó a endeudarse agoniza con ellos".

Zygmunt Bauman

"La crisis del crédito no fue resultado del fracaso de los bancos. Al contrario, fue un resultado por completo esperable, si bien inesperado, el fruto de su notable éxito: éxito en lo relativo a transformar a la enorme mayoría de los hombres y mujeres, viejos y jóvenes, en un ejército de deudores. Obtuvieron lo que querían conseguir: un ejército de deudores eternos, la autoperpetuación de la situación de "endeudamiento", mientras que se buscan más deudas como la única instancia realista de ahorro a partir de las deudas en que ya se incurrió."

"Así como la desaparición de la gente descalza significa problemas para la industria del calzado, la desaparición de la gente no endeudada anuncia un desastre para el sector del crédito. La famosa predicción de Rosa Luxemburgo se cumplió una vez más: otra vez el capitalismo estuvo peligrosamente cerca del suicido al conseguir agotar la reserva de nuevos territorios vírgenes para la explotación..."

"Lo que los bancos no podían obtener –por medio de sus habituales tácticas de tentación y seducción, lo hizo el Estado mediante la aplicación de su capacidad coercitiva, al obligar a la población a incurrir de forma colectiva en deudas de proporciones que no tenían precedentes: gravando/hipotecando el nivel de vida de generaciones que aún no habían nacido... "


"Todavía no empezamos a pensar con seriedad en la sustentabilidad de nuestra sociedad impulsada a crédito y consumo. "El regreso a la normalidad" pronostica un regreso a vías malas y siempre peligrosas. La intención de hacerlo es alarmante: indica que ni la gente que dirige las instituciones financieras, ni nuestros gobiernos, llegaron al fondo del problema con sus diagnósticos, y mucho menos con sus actos."




Extractos del artículo “Del capitalismo como sistema parásito” de Zygmunt Bauman y Clarín, 2009
Artículo de interes: Una raza de deudores La Vanguardia 08/6/2010

7 comentarios:

  1. Stefano Lepri
    Il Granello di Sabbia

    "Es una paradoja absurda –se enfervoriza Joseph Stigliz, premio Nobel de Economía 2001– una ironía de vuestra historia europea” ¿No se dan cuenta? Los gobiernos han contraído muchas deudas para salvar al sistema financiero europeo, los bancos centrales mantienen bajas las tasas de interés para ayudarlos a recobrarse, no para favorecer la recuperación. Y, ¿qué hacen las grandes finanzas? Usan las bajas tasas de interés para especular contra los gobiernos endeudados. Consiguen seguir ganando dinero sobre el desastre que ellos mismos han generado"




    “Espero que no haya que llegar a otra crisis antes de que se pueda poner a las finanzas bajo control. Sería realmente triste. Piense en todo el daño que han causado. ¿Sabe usted que según las estimaciones del CBO, Oficina de Balances del Congreso, la desocupación comenzará a disminuir sólo a mitad del decenio? Éstas son cosas que la gente sigue recordando durante mucho tiempo.

    http://mamvas.blogspot.com/2010/03/joseph-stiglitz-los-bancos-se.html

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  2. Es evidente que no se insiste lo necesario en los mecanismos y procedimientos, en las coartadas, de los expertos en paralizar, en frenar toda iniciativa. Determinadas acciones sólo persiguen perpetuar el actual estado de cosas, “cambiar para que nada cambie”, dicen manidamente. Quizá, pero es llamativo que para algunos lo que se propone sea siempre insuficiente, inadecuado, inoportuno. Habría que hacer otra cosa, que no se concreta y que, en su caso, es de tal alcance e importancia que lo que la define es que resulta inviable. Hegel caracteriza así al alma bella,que, entusiasmada por los grandes ideales, no acaba de encontrar ninguna acción que esté a su altura y no hace nada, salvo deshacerse “en una nostálgica tuberculosis”.

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  3. Desde la constatación de que en muchos ámbitos es indispensable modificar el actual estado de cosas, no por afán de novedades, sino porque simplemente no están bien, es preciso procurar programar los tiempos, impulsar un espacio en el que quepan los discursos sin necesidad de coincidir. ÁNGEL GABILONDO, rector de la Universidad Autónoma de Madrid.

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  4. Déme su dinero, pero no me controle, de Antón Costas en El País de Cataluña

    En el caso del sistema financiero, la historia de los dos últimos siglos da muestras de una sorprendente incapacidad de los banqueros para evitar las situaciones de crisis y quiebras. Tanto que economistas solventes como es el caso de Minsky, discípulo de J. M. Keynes, e historiadores reconocidos como Charles P. Kindlerbeger hablan de la intrínseca naturaleza inestable de la banca.

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  5. La deuda es la patata caliente, se pasa y se pasa esperando que no se caiga, primero se endeudan a empresas y familias y ahora a los estados, caen familias y empresas, y caen estados, pero la rueda sigue girando, la patata se sigue pasando y cuando se cae, ahí esta otra patata caliente. Los que no la puedan sostener se extinguen, se convierten en parias, se quedan sin casas o sin empresas, y después de perderlo todo aún siguen endeudados, para asegurarse que no levanten la cabeza, para que sirvan de ejemplo de que las deudas hay que pagarlas. Y que pasara con Islandia, entraran en erupción sus volcanes y grabaremos como mueren por no pagar la deuda de sus quebrados bancos. El sistema debe cambiar, quizás para que no se desmorone el sistema tengamos que pagar las deudas, pero también deben rodar cabezas, hay que poner limites. No podemos volver sobre lo mismo, igual que 81 años después no podemos volver al 29, debemos asegurarnos de que esto no se va a repetir, de que dentro de unos años no volveremos al 2007.

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  6. Creo que un ataque contra el euro puede tener consecuencias muy graves económicas y sociales, y debería ser considerado una amenaza contra la seguridad nacional. Me gustaría que nuestros gobiernos actuaran, encomendando a sus servicios secretos la eliminación de los responsables de estos ataques. Esto enviaría una señal inequívoca a todo el mundo: con la economía de los países europeos no se juega. Por supuesto esta medida no es legal, pero si los especuladores, como los terroristas, se aprovechan de la legalidad para cometer sus crímenes, un Estado debe poder actuar por encima de la legalidad (algo por otra parte, nada nuevo). Así que, a por ellos, no seré yo quien haga una huelga de hambre para defender sus derechos, pobrecitos parásitos…

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  7. Se debería en todo caso transformar la legalidad que ampara determinados movimientos especulativos en ilegalidad. Un problema grave que pienso que tenemos ahora mismo es que aunque la crisis es de origen financiero, la mayor factura la está pagando la economía productiva, cuando debería de ser al revés. Un problema grave que estamos teniendo ahora mismo en Europa es de falta de un liderazgo, la estructura política de la Unión Europea no consigue dar una respuesta firme y coordinada a estos ataques contra el Euro. No obstante, los servicios secretos pienso que no deben de eliminar a nadie, lo aconsejable sería que la industria financiera fuera adelgazando poco a poco, y que la cultura del pelotazo especulativo se fuera disipando.

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