domingo, 13 de febrero de 2011

BANCA Y FE: FE EN EL BECERRO DE ORO E HIPOCRESÍA EN LAS IGLESIAS

"Pues bien, el reino de Dios se parece a un rey que decidió ajustar cuentas con sus criados. 18,24: Nada más empezar, le presentaron uno que le adeudaba diez mil monedas de oro. 18,25: Como no tenía con qué pagar, mandó el rey que vendieran a su mujer, sus hijos y todas sus posesiones para pagar la deuda. 18,26: El criado se prosternó ante él suplicándole: ¡Ten paciencia conmigo, que te lo pagaré todo! 18,27: Compadecido de aquel criado, el rey lo dejó ir y le perdonó la deuda. 18,28: Al salir, aquel criado tropezó con otro criado que le debía cien monedas. Lo agarró del cuello y mientras lo ahogaba le decía: ¡Págame lo que me debes! 18,29: Cayendo a sus pies, el compañero le suplicaba: ¡Ten paciencia conmigo y te lo pagaré! 18,30: Pero el otro se negó y lo hizo meter en la cárcel hasta que pagara la deuda. 18,31: Al ver lo sucedido, los otros criados se sintieron muy mal y fueron a contarle al rey todo lo sucedido. 18,32: Entonces el rey lo llamó y le dijo: ¡Criado perverso, toda aquella deuda te la perdoné porque me lo suplicaste! 18,33: ¿No debías tú que tener compasión de tu compañero como yo la tuve de ti? 18,34: E indignado, el rey lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda. 18,35: Así os tratará mi Padre del cielo si no perdonáis de corazón cada uno a su hermano."

Mateo

Pues bien, después de estallar la crisis financiera parece que tocaba ajustar cuentas con los bancos. Nada más empezar, le presentaron uno que le adeudaba millones de monedas de oro a su pueblo. Como no tenía con qué pagar, mandó el rey que quebrara el banco y se vendieran todas sus posesiones para pagar la deuda. El banquero se prosternó ante él suplicándole: ¡Ten paciencia conmigo, que te lo pagaré todo! . Además hay muchos más bancos en mi situación y el sistema entero puede quebrar ya que somos demasiado grandes para dejarnos caer. Compadecido de aquel banco, el rey lo dejó ir y le financio su deuda con los impuestos que recaudaba del pueblo para que no se viese afectada la economía. Al salir, aquel banquero tropezó con un deudor que le debía cien monedas y que había puesto como prenda de la deuda su casa. Lo agarró del cuello y mientras lo ahogaba le decía: ¡Págame lo que me debes o te despojare a ti, a tu mujer y a tus hijos de tu casa!: Cayendo a sus pies, el deudor le suplicaba: ¡Ten paciencia conmigo y te lo pagaré! Pero el banquero se negó y lo despojo de su casa, pero no contento con eso no le libero de su deuda alegando que la casa había bajado de valor, y le puso una cadena al cuello para que arrastrara deuda hasta el fin de sus días. Al ver lo sucedido, el pueblo se sintió muy mal y fueron a contarle al rey todo lo sucedido. Entonces el rey lo llamó y le dijo: ¡Banquero perverso, toda aquella deuda te la refinancie con el dinero del pueblo porque me lo suplicaste! ¿No debías tú tener compasión de tu deudor como yo la tuve de ti y refinanciar sus deudas? E indignado, el rey lo entregó a los verdugos para que lo despojaran de su banco pues no era digno de él, y lo arrojo a la calle tal y como había hecho el con los que le debían. Y dijo, refinanciaras las deudas de tus hipotecados y endeudados, y les darás facilidades para que puedan pagar sus deudas sin despojarlos de sus casas, así como el pueblo te refinancia y deposita sus ahorros en ti.

Y sino cada palo que aguante su vela. Seamos neoliberales y no intervengamos en la economía.

Y después de desahuciar a misa a rezar,
y después de rezar vamos a comulgar
a comulgar vamos políticos y banqueros
a comulgar con la fe en el becerro de oro.


Y no nos escudemos en el sistema, en pensar que no hay sistema mejor, que nunca estuvimos tan bien, porque si la civilización no hubiera evolucionado algunos seres humanos todavía arrastrarían cadenas y se subastarían en las plazas publicas.

Las deudas se deben pagar, pero tanto unos como otros y si los bancos se refinancian y se les financia con dinero publico deben de dar facilidades a sus endeudados para refinanciar sus deudas en un contexto como el actual. Y si no queda más remedio que embargar una vivienda esta debe saldar la deuda ya que son los propios bancos los que la han tasado y valorado.

Sin embargo, la banca para lavar su conciencia siempre puede comprar unos mantos con logotipos para alguna virgen que a buen seguro intercedera por él cuando llegue la ora del juicio final.

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