viernes, 16 de marzo de 2012

EL REINADO BANCARIO.

Érase una vez un reino en el que la democracia se había convertido en una mascarada en que los ciudadanos votaban pero no elegían a sus gobernantes ya que estos ya habían sido elegidos por los magnates de las grandes corporaciones bancarias y empresariales donde después de su paso por la política recalaban con sueldos millonarios.

Así votaran a quien votaran la banca siempre se aseguraba que sus directrices fueran aplicadas.

Pero llego un momento que la avaricia fue tan grande que amenazo el reino bancario, entonces se decidió que para mantener el sistema había que repartir unas buenas dosis de sufrimiento entre el pueblo, algo que siempre se ha venido haciendo a lo largo de la historia.

Lo que les preocupaba a los reyes de la banca era que después de hacerse con una gran cantidad de viviendas el endeudamiento privado se había convertido en algo muy inseguro por lo que era mucho más rentable que el BCE fabricara dinero y se lo prestara al 1% para luego prestárselo a los estados a intereses superiores al 3%.

No obstante, conscientes de la amenaza a medio plazo que suponía la reducción del endeudamiento público decidieron lo siguiente.

  1. Facilitar que los jóvenes encontraran empleo en detrimento de los padres de familia, para ello decidieron incentivar la contratación de jóvenes y facilitar el despido de padres de familia hipotecados.
  2. Además se decidió diezmar los salarios y sembrar la duda de una jubilación digna, asegurándose de esta manera recursos vía planes de pensiones privados.
  3. Por otra parte al mermar las rentas de las familias hipotecadas se aseguraban unos interesantes intereses de mora previos a los embargos de viviendas.
  4. También se deicidio ofrecer a gentes sin cultura financiera productos como participaciones preferentes para apropiarse de los ahorros de miles de personas a las que llamaban a sus casa para que invirtieran en dichos productos.
  5. Además al facilitar el acceso a los jóvenes al mercado de trabajo, lo harían a su vez al crédito hipotecario, ofreciendo a estos una amplia gama de viviendas embargadas a familias que habían sido desahuciadas.
  6. Pero lo mejor de todo, era que todo había que venderlo como algo necesario para salvaguardar los intereses del pueblo.
Y así mientras planeaban su partida de ajedrez en la que aunque sabían que sus medidas traerían consigo huelgas generales y conflictividad social, todo estaba previamente calculado y sopesado, para salvaguardar los intereses del reino, del reino bancario.

6 comentarios:

  1. Lo has sabido presentar magistralmente !

    Saludos
    Mark de Zabaleta

    ResponderEliminar
  2. Explicado de forma inmejorable. Y, como siempre, me pregunto ¿quién esta dispuesto a luchar contra ese reino? Me apunto

    Un saludo

    ResponderEliminar
  3. Los estados podian haber ganado la guerra pero se doblegaron cuando estallo la crisis y ahora la única lucha posibles es la guerra de guerrillas.

    ResponderEliminar
  4. Estoy contigo en todo,te felicito por el artículo así es como lo cuentas.Una vergüenza y ahora están alquilando los pisos a los deshauciados para mantener los gastos esperando a tiempos mejores para venderlos con sustanciosas ganancias.Vivimos en un pais de timadores.Un fuerte abrazo amigo.

    ResponderEliminar
  5. El problema de los timadores que van a la cárcel es que no recogen el timo en un contrato. Deberían de asesorarse legalmente y poner letras pequeñas y cláusulas de todo tipo.

    Te dejo un enlace al timo de la estampita. Si firmaran un contrato ya todo sería legal.

    http://www.youtube.com/watch?v=cJnXMYy3Q2E

    ResponderEliminar