miércoles, 24 de diciembre de 2008

El autocumplimiento de la profecía

Según el filosofo Karl Popper la profecía del oráculo de Edipo se cumplió al conocerla éste e intentar escaparse de ella. Si ello es así, al intentar evitar algo puede ser que nos precipitemos hacia ello.

Si por ejemplo, en el sistema bancario introducimos un virus como las hipotecas basura y los bonos asociados a ellas generando desconfianza en el sistema, y esta desconfianza conlleva una restricción del crédito en el mercado interbancario que luego se traslada a particulares y empresas, podemos preveer una importante recesión de la economía mundial

Si tuviéramos un antivirus que pagara la factura de las hipotecas y los bonos basura recuperando la confianza en el sistema entonces saldrían unos cuantos miles de millones de euros para neutralizar el virus y la economía seguiría funcionando de una manera relativamente normal.

Pero si por poner el ejemplo de España, donde el impacto de las hipotecas y bonos basura ha sido poco significativo, nos contagiamos del virus mundial, le añadimos la peste de la hinchazón de la burbuja inmobiliaria de la cual venimos pronosticando desde hace tiempo su reventón y le damos un toque de pesimismo masivo sucediéndose las previsiones cada vez más catastrofistas ya tenemos la tormenta perfecta.

Por poner un ejemplo de pesimismo, un proveedor del sector de la construcción viendo la que se avecina felicita a sus clientes con un Feliz 2010. ¿Y el 2009?

Por otra parte el gobierno que en un principio parecía tan optimista, ahora es casi más pesimista que la oposición y las malas previsiones se suceden siendo la última la de la Fundación de las Cajas de Ahorro que dice que el PIB caerá un 1,5% en 2009 con un 15,9% de paro que se elevara al 18% en 2010. ¿Quizás estén teniendo en cuenta para calcularlo criterios de restricción del crédito que aplicara la banca en 2009?

Tal como estamos tratando a la enferma economía, es como si a un enfermo grave que necesita el apoyo de todos los que le rodean para salir adelante todo el mundo le dice que se va a morir. Seguro que o es muy testarudo y le gusta llevar la contraria, o se muere.

Aportemos un poco de optimismo y la ayuda que podamos para salvar al enfermo y aportemos cada uno nuestro granito de arena para que tenga un Feliz 2009.

jueves, 18 de diciembre de 2008

Un barco llamado capitalismo

Imaginemos un barco en el que viaja casi todo el mundo. En este barco no se sabe muy bien quién manda, en teoría deberían mandar los políticos, pero tanto los intermediarios financieros como los magnates de las grandes multinacionales tienen tanto poder o más al controlar a una parte muy importante de la tripulación. Como consecuencia, el mando se encuentra muy diluido, casi tanto como el mar.

El equilibrio en este barco se fundamenta en que la búsqueda por parte de todos los embarcados del máximo beneficio individual generará un equilibrio que mantendrá el barco a flote y a toda velocidad, al fomentar una voraz competencia. Resumiendo, si alguien tiene la oportunidad de tirar a alguien a los tiburones y quedarse con su ración de comida y no lo hace, otro lo hará.

En un barco más pequeño el capitán ordena, imparte justicia y establece las normas de convivencia. Pero en este gigantesco barco de la economía global, los políticos no se ponen de acuerdo, la justicia es lenta, y los encargados de establecer las normas de convivencia no se enteran, permitiendo que las ratas abandonen el barco con dinero robado a todos. A pesar de que puede parecer peligroso viajar en este barco, nadie piensa que se pueda hundir, de hecho hace poco quedó hundido el buque insignia del comunismo enrolándose la tripulación en el buque capitalista.

Hay más seguridad en este barco que en el Titanic, de manera que cada vez son más los que se dedican a saquear lo que pueden, mientras los encargados de regular el funcionamiento del barco no aprenden ni de los errores del pasado, pudiéndose repetir el mismo tipo de timo indefinidamente sin que encuentren una forma de evitarlo. En este contexto, políticos chorizos, chorizos financieros, empresarios chorizos y cualquier otro que se encuentre en disposición de chorizar y sea chorizo (siéntanse aludidos sólo los chorizos) se afanan en rapiñar todo lo que pueden, encontrándose ya en las entrañas del buque.

Conscientes de que el barco está seriamente dañado, los políticos intentan dirigir el barco a puerto para reparar los daños y evitar su hundimiento. Pero no saben a cuál. ¿Conseguirán llegar a buen puerto?.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Crisis financiera y revolución neoinstitucional.

Si adaptamos la definición de la palabra crisis que nos da el diccionario de la real academia española a la actual crisis financiera, podríamos definir esta como: una mutación importante de una etapa histórica como es el capitalismo, provocada principalmente por la falta de liquidez en los mercados y que ha generado una situación de inestabilidad e incertidumbre en la economía global.

Por otra parte, la enciclopedia de Internet Wikipedia nos dice que si los cambios son profundos, súbitos y violentos, y sobre todo traen consecuencias trascendentales, van más allá de una crisis y se pueden denominar revolución.

Si bien uno de los postulados del capitalismo es el no intervencionismo del estado en las transacciones económicas, John Maynard Keynes postula que el Estado puede intervenir para incrementar la demanda efectiva en época de crisis tal y como esta aconteciendo.

La maximización del beneficio como prioridad, otra de las premisas del capitalismo, ha llevado a un modelo económico insostenible principalmente por la incorrecta regulación de los mercados por las autoridades competentes.

Ante la debacle en cadena de todos los sectores productivos arrastrados por la falta de financiación, se impone por tanto el neoinstitucionalismo económico y el intervencionismo estatal y de otras instituciones que tienen el importante papel de controlar las deficiencias del mercado imponiendo restricciones a comportamientos empresariales que pueden ir en contra del interés general.

Actualmente la nacionalización de algunos de los bancos de las economías más representativas del capitalismo, las inyecciones de capital que imponen condiciones a los bancos y el rescate del sector automovilístico estadounidense con 14.000 millones de dólares en préstamos o líneas de crédito, pero con la supervisión directa del estado en el manejo de estos fondos, imponiendo además restricciones en las bonificaciones y dividendos de los directivos, a los que se obliga también a vender sus aviones privados, entre otras medidas, nos indica que estamos pasando ya de la crisis a la revolución.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Itinere, un viaje al otro lado del Atlántico

Cada vez se entiende menos de esta crisis financiera en la que solo los bancos pueden ser rescatados. Si bien, no es conveniente la quiebra de estos, principalmente porque tienen depósitos de los ciudadanos. Lo que no es muy comprensible, son operaciones como la compra de Itinere por Citigroup por un montante de 7.887 millones cuando el gobierno americano le inyectara 15.500 millones de euros para evitar su desplome. ¿Quizás con lo que le sobra puede tomar alguna participación en Repsol? o ¿Quizás habría que vigilar que no se compre con dinero publico de otros países empresas españolas? o ¿O quizás sea una operación acordada entre estados para evitar que Sacyr tenga que vender Repsol a Lukoil?

Si la respuesta a la primera pregunta, es que el dinero de los contribuyentes americanos se dedica directamente a la compra de Itinere, seria difícilmente comprensible. Pero si la compra la realiza Citi Infraestructure Partners, un fondo de Citigroup, y solo paga 2.874 millones de euros provenientes de sus fondos propios y los restantes 5.013 millones de euros son en concepto de deuda neta asumida, y si tal y como se dice en el informe anual de Itinere, es la cuarta empresa del mundo en su sector, con el crecimiento más rápido, y es el grupo más rentable de Europa por margen de Ebitda obtenido en relación a los ingresos y con un beneficio neto atribuible de 41,2 millones de euros, entonces es más fácilmente comprensible ya que probablemente compense otras inversiones de Citigroup en otros activos ahora llamados tóxicos.

Menuda, liada que tenemos con la economía global, la refundación del capitalismo y la crisis financiera. Mi licenciatura en Empresariales, se queda corta para comprender semejante berenjenal. Los americanos nacionalizando bancos, los rusos intentando controlar la distribución energética de Europa con el apoyo financiero de bancos europeos y los españoles, al no tener en el gobierno un partido conservador como en los Estados Unidos, que pueda nacionalizar o tomar participaciones en empresas privadas sin ser llamado comunista, vendiendo a intereses extranjeros nuestras empresas más rentables.

Localmente, y en los que nos afecta principalmente a los usuarios de la autopista, tendremos que ver si los intereses de un fondo de inversión de Citigroup coinciden con las necesidades de ampliación del puente de Rande, algo que dudo.



El puente de Rande servido en bandeja.